Reina-Valera 1909
San Mateo 7
Pasajes de este capítulo 6
Juzgar a los demás
San Mateo 7:1–61 NO juzguéis, para que no seáis juzgados.
2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir.
3 Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no notas la viga que está en tu ojo?
4 O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota, y he aquí la viga en tu ojo?
5 ¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces verás bien para sacar la mota del ojo de tu hermano.
6 No deis lo santo á los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos; porque no las pisoteen con sus pies, y vuelvan y os despedacen.
Preguntar, buscar, llamar
San Mateo 7:7–127 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
9 ¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?
10 ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente?
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas á los que le piden?
12 Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.
La puerta estrecha
San Mateo 7:13–1413 Entrad por la puerta estrecha: porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva á perdición, y muchos son los que entran por ella.
14 Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.
Un árbol y su fruto
San Mateo 7:15–2315 Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, pero de dentro son lobos rapaces.
16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Se cogen uvas de los espinos, ó higos de los cardos?
17 Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; pero el árbol malo lleva malos frutos.
18 No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol malo llevar frutos buenos.
19 Todo árbol que no lleva buen fruto, se corta y se echa en el fuego.
20 Así que, por sus frutos los conoceréis.
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: sino el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.
La casa sobre la roca
San Mateo 7:24–2724 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca;
25 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la roca.
26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
27 Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.
La autoridad de Jesús
San Mateo 7:28–2928 Y fué que, como Jesús acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su enseñanza;
29 Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.