Reina-Valera 1909
Romanos 13
Pasajes de este capítulo 3
Presentación a las autoridades
Romanos 13:1–71 TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.
2 Así que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.
3 Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
4 Porque es ministro de Dios para tu bien. Pero si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.
5 Por lo cual es necesario que le estéis sujetos, no solamente por la ira, sino también por la conciencia.
6 Porque por esto pagáis también los tributos; porque son ministros de Dios que sirven á esto mismo.
7 Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que temor, temor; al que honra, honra.
El amor cumple la ley
Romanos 13:8–108 No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley.
9 Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás; y si hay algún otro mandamiento, en esta frase se resume: Amarás á tu prójimo como á ti mismo.
10 El amor no hace mal al prójimo: así que, el cumplimiento de la ley es el amor.
El día está cerca
Romanos 13:11–1411 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salvación que cuando creímos.
12 La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.
13 Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en inmoralidad sexual ni desenfreno, no en peleas y envidia:
14 Pero vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.