Reina-Valera 1909
Romanos 11
Pasajes de este capítulo 4
Un remanente elegido por gracia
Romanos 11:1–101 DIGO pues: ¿Ha desechado Dios á su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la tribu de Benjamín.
2 No ha desechado Dios á su pueblo, al cual antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura? cómo hablando con Dios contra Israel dice:
3 Señor, á tus profetas han muerto, y tus altares han derruído; y yo he quedado solo, y procuran matarme.
4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.
5 Así también, aun en este tiempo ha quedado un remanente por la elección de gracia.
6 Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha alcanzado; pero la elección lo ha alcanzado: y los demás fueron endurecidos;
8 Como está escrito: Les dio Dios espíritu de aturdimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.
9 Y David dice: Séales vuelta su mesa en lazo, y en red, y en tropezadero, y en paga:
10 Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, y agóbiales siempre el espinazo.
El injerto de los gentiles
Romanos 11:11–2411 Digo pues: ¿Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; pero por el tropiezo de ellos vino la salvación á los Gentiles, para que fuesen provocados á celos.
12 Y si la falta de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de ellos la riqueza de los Gentiles, ¿cuánto más la plenitud de ellos?
13 Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de los Gentiles, mi ministerio honro,
14 Por si en alguna manera provocase á celos á mi carne, é hiciese salvos á algunos de ellos.
15 Porque si el rechazo de ellos es la reconciliación del mundo, ¿qué será el recibimiento de ellos, sino vida de los muertos?
16 Y si el primer fruto es santo, también lo es el todo, y si la raíz es santa, también lo son las ramas.
17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y del rico alimento del olivo;
18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti.
19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese injertado.
20 Bien: por su incredulidad fueron quebradas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme,
21 Que si Dios no libró del corte a las ramas naturales, puede que tampoco te libre a ti.
22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en los que cayeron; pero la bondad para contigo, si permanecieres en la bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.
23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados; que poderoso es Dios para volverlos a injertar.
24 Porque si tú eres cortado del olivo silvestre por naturaleza, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su olivo?
Todo Israel será salvo
Romanos 11:25–3225 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles;
26 Y así todo Israel será salvo; como está escrito: Vendrá de Sión el Libertador, que quitará de Jacob la impiedad;
27 Y este es mi pacto con ellos, cuando quitare sus pecados.
28 Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: pero cuanto á la elección, son muy amados por causa de los padres.
29 Porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables.
30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis á Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos;
31 Así también éstos ahora no han creído, para que, por la misericordia para con vosotros, ellos también alcancen misericordia.
32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia de todos.
Un himno de alabanza
Romanos 11:33–3633 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, é inescrutables sus caminos!
34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fué su consejero?
35 ¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado?
36 Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria por siglos. Amén.