Reina-Valera 1909
Marcos 15
Pasajes de este capítulo 7
Jesús entregado a Pilato
Marcos 15:1–51 Y LUEGO por la mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, llevaron á Jesús atado, y le entregaron á Pilato.
2 Y Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.
3 Y los principales sacerdotes le acusaban mucho.
4 Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? Mira de cuántas cosas te acusan.
5 Pero Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.
La multitud elige a Barrabás
Marcos 15:6–116 Pero en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen.
7 Y había uno, que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido asesinato durante una revuelta.
8 Y viniendo la multitud, comenzó á pedir hiciese como siempre les había hecho.
9 Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los Judíos?
10 Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes.
11 Pero los principales sacerdotes incitaron á la multitud, que les soltase antes á Barrabás.
Pilato entrega a Jesús
Marcos 15:12–1512 Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues queréis que haga del que llamáis Rey de los Judíos?
13 Y ellos volvieron á gritar: Crucifícale.
14 Pero Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Y ellos daban más voces: Crucifícale.
15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.
Los soldados se burlan de Jesús
Marcos 15:16–2016 Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es decir, al Pretorio; y reunieron a toda la compañía.
17 Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,
18 Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los Judíos!
19 Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en él, y se arrodillaban ante él en burla.
20 Y cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto púrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.
La crucifixión
Marcos 15:21–3221 Y cargaron á uno que pasaba, Simón Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, para que llevase su cruz.
22 Y le llevan al lugar de Gólgotha, que traducido significa: Lugar de la Calavera.
23 Y le dieron á beber vino mezclado con mirra; pero él no lo tomó.
24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.
25 Y era la tercera hora del día cuando le crucificaron.
26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.
27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su derecha, y el otro á su izquierda.
28 Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fué contado.
29 Y los que pasaban lo insultaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas,
30 Sálvate á ti mismo, y desciende de la cruz.
31 Y de esta manera también los principales sacerdotes burlándose de él, decían unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á sí mismo no se puede salvar.
32 El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él lo insultaban.
La muerte de Jesús
Marcos 15:33–4133 Y cuando vino la sexta hora del día, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la novena hora.
34 Y á la novena hora, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
35 Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama á Elías.
36 Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dió á beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle.
37 Pero Jesús, dando una grande voz, exhaló su último aliento.
38 Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo.
39 Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había exhalado su último aliento dando aquel grito, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.
40 Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;
41 Las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido á Jerusalem.
El entierro de Jesús
Marcos 15:42–4742 Y cuando fué la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado,
43 José de Arimatea, miembro respetado del Consejo, que también esperaba el reino de Dios, vino, y se presentó con valentía ante Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
44 Y Pilato se maravilló que ya fuese muerto; y haciendo venir al centurión, le preguntó si era ya muerto.
45 Y enterado del centurión, dió el cuerpo á José:
46 El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana: y le puso en un sepulcro excavado en una roca; y hizo rodar una piedra á la puerta del sepulcro.
47 Y María Magdalena, y María madre de José, miraban donde era puesto.