Reina-Valera 1909
Tito 2
Pasajes de este capítulo 2
Enseñar la sana doctrina
Tito 2:1–101 Pero tú, habla lo que conviene á la sana doctrina:
2 Que los viejos sean templados, dignos de respeto, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.
3 Las viejas, asimismo, se distingan en una conducta santa; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de lo bueno:
4 Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,
5 A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
6 Exhorta asimismo á los jóvenes á que sean prudentes;
7 Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, seriedad,
8 Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.
9 Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;
10 No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.
La gracia de Dios trae salvación
Tito 2:11–1511 Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó,
12 Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en esta época con dominio propio, justicia y piedad,
13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo,
14 Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, dedicado con fervor a las buenas obras.
15 Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie.