Reina-Valera 1909
Santiago 5
Pasajes de este capítulo 4
Una advertencia para los ricos
Santiago 5:1–61 Escuchad ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán.
2 Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla.
3 Vuestro oro y plata están corroídos por el óxido; y su óxido os será en testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado para vosotros tesoros para los últimos días.
4 He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros, clama; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos.
5 Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis engordado vuestros corazones como en el día de la matanza.
6 Habéis condenado y muerto al justo; y él no os resiste.
Paciencia en el sufrimiento
Santiago 5:7–127 Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.
8 Tened también vosotros paciencia; fortaleced vuestros corazones: porque la venida del Señor se acerca.
9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, porque no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
10 Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor.
11 He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la perseverancia de Job, y habéis visto el desenlace que dio el Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.
12 Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; sino vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no; porque no caigáis en condenación.
La oración de fe
Santiago 5:13–1813 ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? cante salmos.
14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.
16 Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.
17 Elías era hombre de naturaleza semejante a la nuestra, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses.
18 Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.
Restaurando a un pecador
Santiago 5:19–2019 Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le hiciere volver,
20 Sepa que el que hubiere hecho volver al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.