Reina-Valera 1909
Hechos 24
Pasajes de este capítulo 3
Tértulo acusa a Pablo
Hechos 24:1–91 Y CINCO días después descendió el sumo sacerdote Ananías, con algunos de los ancianos, y un cierto Tértulo, orador; y comparecieron delante del gobernador contra Pablo.
2 Y citado que fué, Tértulo comenzó á acusar, diciendo: Como por causa tuya vivamos en grande paz, y muchas cosas sean bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia,
3 Siempre y en todo lugar lo recibimos con todo agradecimiento, oh excelentísimo Félix.
4 Pero por no molestarte más largamente, te ruego que nos oigas brevemente conforme á tu equidad.
5 Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y levantador de sediciones entre todos los Judíos por todo el mundo, y cabecilla de la secta de los Nazarenos:
6 El cual también intentó profanar el templo; y prendiéndole, le quisimos juzgar conforme á nuestra ley:
7 Pero interviniendo el comandante Lisias, con grande violencia le quitó de nuestras manos,
8 Mandando á sus acusadores que viniesen á ti; del cual tú mismo juzgando, podrás entender todas estas cosas de que le acusamos.
9 Y contendían también los Judíos, diciendo ser así estas cosas.
La defensa de Pablo a Félix
Hechos 24:10–2110 Entonces Pablo, haciéndole el gobernador señal que hablase, respondió: Porque sé que muchos años ha eres gobernador de esta nación, con buen ánimo presentaré mi defensa.
11 Porque tú puedes entender que no hace más de doce días que subí á adorar á Jerusalem;
12 Y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni reuniendo multitudes, ni en sinagogas, ni en la ciudad;
13 Ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan.
14 Pero esto te confieso, que conforme á aquel Camino que llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas;
15 Teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, la cual también ellos esperan.
16 Y por esto, procuro yo tener siempre conciencia sin remordimiento acerca de Dios y acerca de los hombres.
17 Pero pasados muchos años, vine á hacer limosnas á mi nación, y ofrendas,
18 Cuando me hallaron purificado en el templo (no con multitud ni con alboroto) unos Judíos de Asia;
19 Los cuales debieron comparecer delante de ti, y acusarme, si contra mí tenían algo.
20 O digan estos mismos si hallaron en mí alguna cosa mal hecha, cuando yo estuve en el Consejo,
21 Si no sea que, estando entre ellos prorrumpí en alta voz: Acerca de la resurrección de los muertos soy hoy juzgado de vosotros.
El veredicto pospuesto
Hechos 24:22–2722 Entonces Félix, oídas estas cosas, estando bien informado de esta secta, aplazó el asunto, diciendo: Cuando descendiere el comandante Lisias acabaré de conocer de vuestro asunto.
23 Y mandó al centurión que Pablo fuese guardado, y aliviado de las prisiones; y que no prohibiese a ninguno de sus conocidos atenderlo, ó venir á él.
24 Y algunos días después, viniendo Félix con Drusila, su mujer, la cual era Judía, llamó á Pablo, y oyó de él la fe que es en Jesucristo.
25 Y disertando él de la justicia, y del dominio propio, y del juicio venidero, espantado Félix, respondió: Ahora vete; pero en teniendo oportunidad te llamaré:
26 Esperando también con esto, que de parte de Pablo le serían dados dineros, porque le soltase; por lo cual, haciéndole venir muchas veces, hablaba con él.
27 Pero al cabo de dos años recibió Félix por sucesor á Porcio Festo: y queriendo Félix ganar la gracia de los Judíos, dejó preso á Pablo.