Reina-Valera 1909
Hebreos 7
Pasajes de este capítulo 2
Melquisedec y Abraham
Hebreos 7:1–101 PORQUE este Melchîsedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el cual salió á recibir á Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo,
2 Al cual asimismo dió Abraham los diezmos de todo, primeramente él se interpreta Rey de justicia; y luego también Rey de Salem, que es, Rey de paz;
3 Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, pero hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
4 Mirad pues cuán grande fué éste, al cual aun Abraham el patriarca dió diezmos de los despojos.
5 Y ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es á saber, de sus hermanos aunque también hayan salido de los lomos de Abraham.
6 Pero aquél cuya genealogía no es contada de ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.
7 Y sin contradicción alguna, el menor es bendecido por el mayor.
8 Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos: pero allí, aquel del cual está dado testimonio que vive.
9 Y, por decirlo así, en Abraham pagó diezmos también Leví, que recibe los diezmos;
10 Porque aun estaba en los lomos de su padre cuando Melchîsedec le salió al encuentro.
Un sacerdocio superior
Hebreos 7:11–2811 Si pues la perfección era por el sacerdocio Levítico (porque debajo de él recibió el pueblo la ley) ¿qué necesidad había aún de que se levantase otro sacerdote según el orden de Melchîsedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?
12 Pues cambiado el sacerdocio, necesario es que se haga también cambio de la ley.
13 Porque aquel del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie sirvió en el altar.
14 Porque notorio es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, sobre cuya tribu nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
15 Y aun más manifiesto es, si á semejanza de Melchîsedec se levanta otro sacerdote,
16 El cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, sino según el poder de una vida indestructible;
17 Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melchîsedec.
18 El mandamiento precedente, cierto se abroga por su debilidad é inutilidad;
19 Porque nada perfeccionó la ley; pero lo hizo la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos á Dios.
20 Y por cuanto no fué sin juramento,
21 (Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Melchîsedec:)
22 Por eso Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer.
24 Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:
25 Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se acercan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27 Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres débiles; pero la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.