Reina-Valera 1909
Gálatas 1
Pasajes de este capítulo 3
El saludo de Pablo a los gálatas
Gálatas 1:1–51 PABLO, apóstol, (no de los hombres, ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos),
2 Y todos los hermanos que están conmigo, á las iglesias de Galacia:
3 Gracia sea á vosotros, y paz de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesucristo,
4 El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de esta presente época mala, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro;
5 Al cual sea la gloria por siglos de siglos. Amén.
Ningún otro evangelio
Gálatas 1:6–96 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis apartado del que os llamó á la gracia de Cristo, á otro evangelio:
7 No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
8 Pero aun si nosotros ó un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, quede bajo maldición.
9 Como antes hemos dicho, también ahora decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, quede bajo maldición.
Pablo predica el evangelio
Gálatas 1:10–2410 Porque, ¿busco yo ahora la aprobación de los hombres o de Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto, que si todavía agradara á los hombres, no sería siervo de Cristo.
11 Pero os hago saber, hermanos, que el evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre;
12 Pues ni yo lo recibí, ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesucristo.
13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta de otro tiempo en el Judaismo, que perseguía sobremanera la iglesia de Dios, y la destruía;
14 Y avanzaba en el judaísmo más que muchos de mi edad en mi nación, siendo mucho más celoso que todos de las tradiciones de mis padres.
15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, quiso
16 Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, no consulté de inmediato con carne y sangre;
17 Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fuí á la Arabia, y volví de nuevo á Damasco.
18 Después, pasados tres años, fuí á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con él quince días.
19 Pero á ningún otro de los apóstoles vi, sino á Jacobo el hermano del Señor.
20 Y en esto que os escribo, he aquí, delante de Dios, no miento.
21 Después fuí á las partes de Siria y de Cilicia;
22 Y no era conocido de vista á las iglesias de Judea, que eran en Cristo;
23 Solamente habían oído decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruía.
24 Y glorificaban á Dios en mí.