Reina-Valera 1909
Efesios 3
Pasajes de este capítulo 2
El misterio del evangelio
Efesios 3:1–131 POR esta causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los Gentiles,
2 Si es que habéis oído la administración de la gracia de Dios que me fue dada para con vosotros,
3 A saber, que por revelación me fué declarado el misterio, como antes he escrito en breve;
4 Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia en el misterio de Cristo:
5 El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer á los hijos de los hombres como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu:
6 Que los Gentiles sean juntamente herederos, y miembros del mismo cuerpo, y partícipes de su promesa en Cristo por el evangelio:
7 Del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según la operación de su poder.
8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los Gentiles el evangelio de las riquezas de Cristo que nadie puede explorar por completo,
9 Y de aclarar á todos cómo se realiza el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas.
10 Para que la sabiduría de Dios en sus muchas formas sea ahora notificada por la iglesia á los principados y potestades en los cielos,
11 Conforme á la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor:
12 En el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
13 Por tanto, pido que no os desaniméis á causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.
La oración de Pablo por los efesios
Efesios 3:14–2114 Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo,
15 Del cual es nombrada toda la familia en los cielos y en la tierra,
16 Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.
17 Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor,
18 Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longitud y la profundidad y la altura,
19 Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
20 Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por el poder que obra en nosotros,
21 A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.