Reina-Valera 1909
1 Timoteo 1
Pasajes de este capítulo 3
El saludo de Pablo a Timoteo
1 Timoteo 1:1–21 PABLO, apóstol de Jesucristo por la ordenación de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza;
2 A Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre, y de Cristo Jesús nuestro Señor.
Corrigiendo a los falsos maestros
1 Timoteo 1:3–113 Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando partí para Macedonia, para que requirieses á algunos que no enseñen diversa doctrina,
4 Ni presten atención á fábulas y genealogías sin término, que promueven disputas en vez de la edificación de Dios que es por fe; así te encargo ahora.
5 Pues el fin del mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida:
6 Al desviarse de esto algunos, se apartaron á discursos inútiles;
7 Queriendo ser maestros de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que afirman.
8 Pero sabemos que la ley es buena, si alguno usa de ella legítimamente;
9 Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
10 Para los que practican inmoralidad sexual, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y los que juran en falso, y si hay alguna otra cosa contraria á la sana doctrina;
11 Según el evangelio de la gloria del Dios bendito, el cual á mí me ha sido encargado.
La gracia de Dios para Pablo
1 Timoteo 1:12–2012 Y doy gracias al que me fortaleció, á Cristo Jesús nuestro Señor, de que me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio:
13 Habiendo sido antes blasfemo y perseguidor y agresor: pero fuí recibido á misericordia, porque lo hice con ignorancia en incredulidad.
14 Pero la gracia de nuestro Señor fué más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús.
15 Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
16 Pero por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su paciencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.
17 Por tanto, al Rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sabio Dios sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme á las profecías anteriores acerca de ti, pelees conforme a ellas la buena batalla;
19 Manteniendo la fe y buena conciencia, la cual echando de sí algunos, hicieron naufragio en la fe:
20 De los cuales son Himeneo y Alejandro, los cuales entregué á Satanás, para que aprendan á no blasfemar.