Reina-Valera 1909
1 Tesalonicenses 4
Pasajes de este capítulo 2
Vivir para agradar a Dios
1 Tesalonicenses 4:1–121 RESTA pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesús, que de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y agradar á Dios, así vayáis creciendo.
2 Porque ya sabéis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesús.
3 Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de inmoralidad sexual;
4 Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;
5 No con pasiones desordenadas, como los Gentiles que no conocen á Dios:
6 Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y advertido solemnemente.
7 Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación.
8 Así que, el que menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el cual también nos dió su Espíritu Santo.
9 Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba: porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis los unos á los otros;
10 Y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis más;
11 Y que procuréis vivir tranquilamente, ocuparos de vuestros propios asuntos y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado;
12 A fin de que andéis decentemente para con los de fuera, y no necesitéis de nada.
El regreso del Señor
1 Tesalonicenses 4:13–1813 Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.
14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.
15 Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no nos adelantaremos a los que durmieron.
16 Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero:
17 Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
18 Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.