Reina-Valera 1909
1 Corintios 12
Pasajes de este capítulo 3
Dones Espirituales
1 Corintios 12:1–111 Y ACERCA de los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ignoréis.
2 Sabéis que cuando erais paganos, ibais, como erais llevados, á los ídolos mudos.
3 Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama maldito a Jesús; y nadie puede llamar á Jesús Señor, sino por Espíritu Santo.
4 Pero hay diversidad de dones; pero el mismo Espíritu es.
5 Y hay diversidad de ministerios; pero el mismo Señor es.
6 Y hay diversidad de actividades; pero el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos.
7 Pero á cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho.
8 Porque á la verdad, á éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; á otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu;
9 A otro, fe por el mismo Espíritu; y á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;
10 A otro, operaciones de milagros; y á otro, profecía; y á otro, discernimiento de espíritus; y á otro, géneros de lenguas; y á otro, interpretación de lenguas.
11 Pero todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo individualmente á cada uno como quiere.
El cuerpo de Cristo
1 Corintios 12:12–2612 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.
13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, sean Judíos o Griegos, sean siervos o libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
14 Pues ni tampoco el cuerpo es un miembro, sino muchos.
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?
17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
18 Pero ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso.
19 Que si todos fueran un miembro, ¿dónde estuviera el cuerpo?
20 Pero ahora muchos miembros son á la verdad, pero un cuerpo.
21 Ni el ojo puede decir á la mano: No te necesito: ni asimismo la cabeza á los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22 Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son necesarios;
23 Y á aquellos del cuerpo que consideramos menos honrosos, á éstos vestimos más honrosamente; y a los que en nosotros son menos presentables, los tratamos con mayor decoro.
24 Porque los que en nosotros son más presentables, no tienen necesidad: pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba;
25 Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
26 Por manera que si un miembro padece, todos los miembros á una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros á una se gozan.
Los mayores regalos
1 Corintios 12:27–3127 Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno de vosotros es miembro de él.
28 Y á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros; luego los que hacen milagros; luego dones de sanidades, ayudas, capacidades de dirección, géneros de lenguas.
29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?
30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos?
31 Pero procurad los mejores dones: pero aun yo os muestro un camino más excelente.